Les contaré de mis vecinos, los D'ummiere.
No hablan mucho, en todo el vecindario pensamos que son foráneos.
El pasado miércoles, el gato de la señora Gomez Gonzalez de Gutierrez, acabó debajo de la podadora del señor D'ummiere, misteriosamente.
Luego de un mar de lágrimos que duró aproximadamente treinta y siete minutos, con siete segundos, la puerta de la casa D'ummiere se abrió.
Salió toda la familia D'ummiere abrazada. Todos levantaron el pie izquierdo a la altura de la oreja derecha, y posaron la planta sobre la prominencia occipital. Empezaron a saltar en un pie, y un rayo salió disparado desde el ombligo de cada integrante de la familia D'ummiere hacia los miembros del gato, que hallaban alrededor de la podadora, al cuerpo, que se encontraba enrredado entre sus navajas y los ojos, que estaban a 4 metros del lugar del podadoral accidente.
Entonces las moléculas felinas se dispersaron en el aire y en frente de nuestros ojos, se materializó un perro con los ojos en la nuca, las patas en la espalda, y todo el aparato muscular enrrollado sobre sus tripas y su piel. Fue extraño, pero todos quedamos maravillados.
Explicaron por telepatía que en esencia era el gato, pero con otro cuerpo. La señora Gomez Gonzalez de Gutierrez se fue muy contenta, abrazando a su gato, mientras se empapaba de la sangre que brotaba de la vasculatura dispuesta al azar sobre la superficie felina.
Si, los D'ummiere. La vida es fantástica cuando los tienes de vecinos.
Regalan jugo de malvabisco todos los jueves por la noche. Deben pasar muchas horas exprimiendo cada malvabisco. Como sea, esos jugos son deliciosos.
No hablan mucho, en todo el vecindario pensamos que son foráneos.
El pasado miércoles, el gato de la señora Gomez Gonzalez de Gutierrez, acabó debajo de la podadora del señor D'ummiere, misteriosamente.
Luego de un mar de lágrimos que duró aproximadamente treinta y siete minutos, con siete segundos, la puerta de la casa D'ummiere se abrió.
Salió toda la familia D'ummiere abrazada. Todos levantaron el pie izquierdo a la altura de la oreja derecha, y posaron la planta sobre la prominencia occipital. Empezaron a saltar en un pie, y un rayo salió disparado desde el ombligo de cada integrante de la familia D'ummiere hacia los miembros del gato, que hallaban alrededor de la podadora, al cuerpo, que se encontraba enrredado entre sus navajas y los ojos, que estaban a 4 metros del lugar del podadoral accidente.
Entonces las moléculas felinas se dispersaron en el aire y en frente de nuestros ojos, se materializó un perro con los ojos en la nuca, las patas en la espalda, y todo el aparato muscular enrrollado sobre sus tripas y su piel. Fue extraño, pero todos quedamos maravillados.
Explicaron por telepatía que en esencia era el gato, pero con otro cuerpo. La señora Gomez Gonzalez de Gutierrez se fue muy contenta, abrazando a su gato, mientras se empapaba de la sangre que brotaba de la vasculatura dispuesta al azar sobre la superficie felina.
Si, los D'ummiere. La vida es fantástica cuando los tienes de vecinos.
Regalan jugo de malvabisco todos los jueves por la noche. Deben pasar muchas horas exprimiendo cada malvabisco. Como sea, esos jugos son deliciosos.

Que psycoo!!!! muy genial!!! me gustó la creatividad
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